Una mesa dulce bien montada es lo que hace que un cumpleaños se vea preparado en las fotos. Y no hace falta gastarse una fortuna ni pasarse el día anterior montando cosas.
Empieza por el centro
Toda mesa dulce necesita una pieza principal que mande visualmente. Es lo primero que mira la gente y lo que sale en la foto. Una tarta de chuches funciona muy bien para esto: tiene altura, color y volumen, y además se come.
- Tarta pequeña de 1 piso — mesas pequeñas o meriendas
- Tarta mediana de 2 pisos — la opción equilibrada
- Tarta grande de 3 pisos — cuando quieres que impresione
Si el cumpleaños tiene temática, hay versiones como la tarta de chuches de fútbol.
Juega con las alturas
El error más común es poner todo a la misma altura sobre el mantel: la mesa se ve plana. Con dos o tres niveles cambia por completo. No necesitas nada especial: cajas debajo del mantel, libros, un par de platos sobre vasos boca abajo.
Rellena los huecos
Alrededor de la pieza central van los elementos pequeños. Aquí lo que mejor funciona es algo que se pueda coger de uno en uno:
- Brochetas de chuches — dan altura y se cogen fácil
- Mini chocolatinas — llenan bandejas y aportan color
- Conos de chuches — doblan como decoración y como detalle de despedida
Cuánto calcular
Para mesa dulce no se calcula por niño sino por aspecto: la mesa tiene que verse llena. Un truco: cuenta lo que crees que necesitas y añade una bandeja más. Una mesa medio vacía a mitad de fiesta se nota mucho.
Móntala el mismo día
Las chuches aguantan perfectamente, pero la mesa se ve mejor recién montada. Deja los productos preparados la víspera y monta un par de horas antes. Conserva todo en lugar fresco y seco hasta ese momento, lejos del sol directo.
Puedes ver todo lo que encaja en una mesa dulce en chuches para cumpleaños.